A menudo me escriben personas interesadas en saber cuánto vale un violín, a veces encontrado en un trastero, o heredado de un abuelo u otro pariente.

Lo primero de todo:

No me escribáis a mí preguntando sobre vuestros violines, yo no soy un experto.

La antigüedad de un instrumento y a veces confusas historias familiares hacen pensar en procedencias antiquísimas, y hace volar la imaginación, pensando en esas subastas millonarias de las que hemos oído hablar, de instrumentos legendarios. A menudo incluyen etiquetas con nombres de luthiers famosos, de los que encuentran por internet fabulosas valoraciones en subastas.

Pero la mayoría de las veces, el instrumento será una copia con una etiqueta falsa (Os recomiendo leer el artículo “Tengo un violín con una etiqueta que pone Stradivarius“. Además, que un violín sea viejo, no le proporciona un valor económico automáticamente. Por supuesto influye la autoría, la calidad del instrumento (en sus materiales y en su construcción) y su estado de conservación. Porque no todos los instrumentos salidos de la mano de un luthier concreto tienen la misma calidad y valor. Todo luthier tiene épocas mejores y peores, en los que aprende, perfecciona, llega a la cima de su arte, y declina por la edad, si es que llega a la senectud.

En cualquier caso, para calibrar el valor de un violín, es necesario un experto que lo examine de primera mano. Enviar fotos del aspecto exterior y la etiqueta puede proporcionar una primera aproximación. Las medidas exactas también pueden ser útiles.

Puede que necesites 2 cosas diferentes:

  • Una valoración personal.
  • Una tasación con certificado de autenticidad.

En el primer caso un profesional te podría dar sin compromiso ni coste su opinión sobre el valor y/o procedencia del instrumento. Eso puede servir para orientarte si no tenías ni idea y sólo quieres tener una idea de a qué precio venderlo. Si resulta ser un ejemplar relativamente valioso y bien conservado, entonces podría ser una buena idea hacer una tasación con certificado de autenticidad.

La tasación o peritación ya es algo más complejo de realizar. Los instrumentos más valiosos suelen ir acompañados por una carta de garantía o certificado. Este documento lo emite un experto, y suele cobrar un porcentaje sobre el valor total del instrumento, incluye la reproducción de la etiqueta, la descripción del instrumento y fotografías. Aunque un profesional constructor de violines, o un profesor experimentado pueda valorar u orientar sobre la calidad, estado o procedencia de un instrumento, sólo un experto cualificado podrá expedir un certificado avalando que el instrumento es original.

Como ejemplo, la casa Solé Luthiers, de Barcelona, cobra por un certificado de autenticidad un 4% del valor del instrumento o el arco para el seguro, con un coste mínimo de 250€. Puedes buscar más profesionales que realicen ese servicio en la sección de Luthiers en esta web.

Además, hay que distinguir varias categorías a la hora de identificar un instrumento de cuerda, ordenado por el valor que tendría:

  1. Instrumento construido por …
  2. Instrumento atribuido tradicionalmente a …
  3. Instrumento probablemente construido por …
  4. Instrumento de autor desconocido que trabajó en el taller y bajo la supervisión de …
  5. Instrumento contemporáneo al original, imitado o hecho según forma y características de …
  6. Instrumento no contemporáneo al original, según el estilo o a la manera de …

Así, dos instrumentos muy parecidos y con la misma etiqueta pueden tener un precio totalmente distintos según pertenezcan al primero o al último grupo. Un instrumento puede llegar a multiplicar su valor por cien si consigue la certificación de un experto. En el caso de piezas muy valiosas como las realizadas en la época dorada de la luthería en Cremona y Brescia, hay muy pocas personas en el mundo con la credibilidad y conocimientos suficientes como para poder expedir un certificado de este tipo, y su coste sería además enorme.

Además, si deseas contratar un seguro de robo o desperfectos para tu violín, la compañía de seguros puede pedir un certificado de tasación con el que presupuestar el valor del seguro.

En España, si queréis tasar y certificar un instrumento del que no sepáis de forma fiable su procedencia, lo primero sería consultar con un luthier o profesional experto que al menos oriente sobre sus “posibilidades”. Si estas son alentadoras, y buscas una venta, tal vez sea interesante conseguir un certificado.

Para encontrar un profesional que ofrezca esos servicios, lo más sensato probablemente es entrar en contacto con alguna asociación de luthiers. En España disponemos de AELAP (Asociación de Española de Luthiers y Arqueteros Profesionales) y GLAE (Gremio de luthiers y arqueros de España), que son quienes mejor pueden informar sobre estos servicios.

Otra opción es contactar con la casa Tarisio, que dispone en su web de una sección de valoraciones. En principio, si uno está deseando vender un violín de cierto nivel, es posible enviarles on-line la información sobre nuestro instrumento y ellos, si con dicha información lo consideran suficiente, proporcionan una valoración, sin compromiso (pero también sin valor legal para ventas o seguros), sobre su precio. Más adelante, si quisiéramos vender o subastar el instrumento a través suyo, habría que enviarles el instrumento para su posible tasación.

También la casa Amati, con un perfil similar a la anterior, tiene una sección en su web para que podamos enviarles los datos e imágenes de nuestro instrumento o arco, a partir de la cuál ellos se comprometen a enviar una valoración gratuita.