Concebimos el oficio de luthier como uno de esos trabajos especiales cuya base la constituye el lento y paulatino perfeccionamiento de técnicas y conocimientos ya establecidos. La mayoría de los constructores parten de la idea de que el mejor violín ya se construyó, de modo que sólo queda intentar acercarse lo más posible a ese modelo ideal.

Pero no todos los luthiers sienten así el oficio, y pergeñan ideas, conciben sueños, buscan otras fórmulas, otras formas, otros sonidos, con brillante e imparable curiosidad.

Ricard Margarit era uno de esos luthieres poco convencionales, que desafió e inspiró el mundo de la música haciendo violines con cuerdas simpáticas.

En el artículo sobre “Los parientes del violín” escribí sobre algunos de estos tipos de instrumentos, habitualmente de origen muy antiguo y cuyo sonido posee un carácter atávico y mágico. En ellos, y también en la invención de Margarit, las cuerdas principales se tocan como en un violín convencional y el resto vibran por simpatía.

¿Pero qué es eso de vibrar por simpatía? muchos músicos hemos sentido a menudo algo que la primera vez nos sorprende y nos hace sonreír: estamos sentados con nuestro instrumento en el regazo, escuchando simplemente mientras otra persona toca su violín. Y sucede que, teniendo nuestras manos apoyadas sobre las cuerdas de nuestro propio instrumento, estas comienzan a vibrar ellas solas, siguiendo el ritmo y melodía del que está tocando, cuando coincide alguna de las notas de las cuatro cuerdas básicas. Este es el fenómeno de la (maravillosa palabra para definirlo) “simpatía”, con el que conseguimos redoblar los sonidos y obtener esa casi inalcanzable polifonía que un violinista apenas puede vislumbrar.

En base a este fenómeno sonoro, que podríamos ver como una metáfora también del comportamiento humano (somos espejos de otros, a los que imitamos sin darnos cuenta, y por eso siempre debemos ser como nos gustaría que fueran los demás), Ricard Magarit concibió su instrumento, del que sólo tuvo tiempo de construir cuatro ejemplares, antes de que, a los 58 años, una repentina muerte nos dejara sin su maestría.

De modo que sólo 4 músicos en el mundo tienen uno de estos violines especiales hechos por Ricard. Son Cuatro violinistas singulares: L.Subramaniam (India), Paul Giger (Suiza), Zoltán Lantos (Hungría) y Ernesto Briceño (Venezuela).

“Tras la repentina muerte de Ricard, Ernesto Briceño se embarca en un viaje para buscar a los otros 3 violinistas, con el objetivo de compartir vivencias y dar sentido a la vida de su mentor. Su sueño es reunirlos en un concierto único en Barcelona, como última despedida a su amigo Ricard.”

Otros personas como Jaume Bosser (luthier), Xavi Turull (mentor del grupo de flamenco fusión Ojos de Brujo), o Alexandre Letellier (lutier de origen francés residente en la India) también están involucrados.

Esta historia fascinante está buscando ser narrada, y para ello se ha creado el proyecto Persimpatia, un documental donde se intentará hacer un recorrido, de violín en violín por todo el mundo, para reflejar qué se está haciendo, que música está sonando con cada uno de los 4 violines, y como influye en quienes lo tocan.

Podéis escuchar el instrumento en el siguiente vídeo, tráiler del proyectado documental, gracias al abrumador talento de Zoltán Lantos.

Os dejo las palabras de quienes están materializando este proyecto:

¿Qué tiene de especial el documental?

Que usamos la música como vehículo para ofrecer un retrato íntimo de los cuatro personajes principales y, al mismo tiempo, exploramos temas universales.

¿Cómo contribuye el documental a la sociedad?

Ricard Margarit era un lutier que desafió convenciones. En una sociedad cada vez más homogénea, consideramos que es importante alentar el pensamiento libre y las personas que se atreven a ser diferentes.

¿Cuándo podré ver el documental?

El rodaje ya ha comenzado pero la financiación de proyectos independientes en la situación económica actual es muy difícil y por eso necesitamos tu ayuda. Si todo va bien, el documental estará finalizado en diciembre de 2014.

De todas formas, si vienes a los conciertos que estamos organizando para recaudar fondos, podrás ver en exclusiva partes del documental ya finalizadas.

Contribuye con el proyecto.

Cualquiera puede participar en este proyecto. Mediante la plataforma Verkami, se puede escoger el nivel de ayuda económica para el proyecto, y la ventaja que se obtiene con ello: desde la descarga gratuita del documental en alta definición hasta un pack con cena para dos personas con Zoltán Lantos y los productores + el nombre en los créditos y un montón de cosas más.

El concierto.

Para recaudar fondos para el proyecto se va a celebrar un concierto con Zoltán Lantos y Cordes del Món, el miércoles 3 de julio. Los afortunados podrán escuchar el fascinante sonido del instrumento de Ricard Margarit. ¡el que pueda que no se lo pierda!

 

 

 

Os dejo un enlace para apoyar el proyecto:

LINKS:

Persimpatia.com/blog

Verkami

Cordes del Món