Creo sinceramente que el medio natural de un instrumentista de cuerda es la música de cámara. En un cuarteto de cuerda, rodeado de otros músicos de cuerda como tú, en pie de igualdad y buscando constantemente el equilibrio y la armonía, no hay lugar para la efusión personal, sino sólo para la profundización de la música hasta su más pequeño detalle: cada fraseo, vibrato o ritmo se discute y decide en grupo, independientemente de las relaciones personales entre ellos, con posibles celos, odios o ansias de dominación entre unos y otros, que a veces terminan en una traumática separación.

Aunque se pueda pensar que la cumbre de un violinista serían los grandes conciertos, a menudo estos son menos exigentes, ya que permiten cierta libertad al solista, le liberan de la precisión obligada en un cuarteto, con ritmos y respiraciones que deben ir a la par.

Aun así, aunque la riqueza musical y técnica que proporciona tocar en grupos de cámara deberían convertirlos en el destino ideal de los músicos, lo cierto es que es, la falta de reconocimiento personal (la fama no es una de las recompensas) y la falta de reconocimiento económico (incomparablemente menor a un solista) lo convierten en una opción algo ingrata.

Viene esta perorata a cuento del próximo ciclo de conciertos que la Fundación Juan March va a dedicar a la música de cuarteto de cuerda: “Historia del cuarteto en siete conciertos“. En él recorrerá la historia de este formato desde su surgimiento en el siglo XVIII hasta los últimos experimentos a partir de 1970. Un viaje temporal extraordinario e interesantísimo con grandísimas formaciones como maestros de ceremonias.

Divergencia de criterio durante el ensayo de un cuarteto en casa de los Mendelssohn. Berlín, 1888.

En esta fotografía humorística aparecen retratados, de izquierda a derecha, el violinista, director y compositor Enrique Fernández Arbós, el violonchelista Roby Mendelssohn, el violista Bernhard Schuster y el violinista Franz Mendelssohn.

Entre los distintos géneros de cámara, ninguno ha conseguido el prestigio social y la consideración estética del cuarteto de cuerda. En su escritura a cuatro partes, el máximo que el oído es capaz de entender simultáneamente, radica su verdadera fortaleza. Ninguna otra formación puede, a un mismo tiempo, alcanzar los extremos del ámbito sonoro, explorar una paleta tan amplia de combinaciones de textura y otorgar distintas funciones a cada instrumento. Por tanto, la “invención” del cuarteto −que en su caso habría que atribuir conjuntamente a Haydn y a Boccherini− fue un hallazgo de consecuencias tan duraderas que todavía hoy son palpables.

Los siete conciertos que conforman este ciclo trazan un recorrido cronológico, desde los orígenes en la década de 1760 hasta la actualidad, y presentan los hitos más destacados del género. Cada concierto está precedido por una breve presentación que contextualiza las obras del programa y ofrece algunas claves de escucha.

Fundación Juan March

Programa de conciertos:

(I) El surgimiento, 1760-1780 (27 y 28 octubre 2017). Cuarteto Casal
  • Cuarteto Casal (Felix Froschhammer, violín; Rachel Rosina Späth, violín; Markus Fleck, viola y Andreas Fleck, violonchelo) y Miguel Ángel Marín, presentador
  • G. B. Sammartini, G. Brunetti, L. Boccherini y F. X. Richter.

La década de 1760 supone la fecha fundacional para el cuarteto, fruto de la confluencia de diversos géneros a cuatro partes. Pronto se convierte en un terreno propicio para la experimentación, con Italia, Austria y España como principales lugares de gestación.

(II) El cuarteto como conversación, 1780-1800 (24 y 25 noviembre 2017). Cuarteto Quiroga.
  • Cuarteto Quiroga (Aitor Hevia, violín; Cibrán Sierra, violín; Jossep Puchades, viola y Helena Poggio, violonchelo). Cibrán Sierra, presentador
  • F. J. Haydn, W. A. Mozart e I. Pleyel

Los Cuartetos Op. 33 de Haydn, publicados en 1781, han sido considerados la consagración del género. Entendido como un diálogo entre cuatro personas inteligentes, en palabras de Goethe, el cuarteto alcanza la primera de sus cimas en el contexto del clasicismo vienés.

La década de 1760 supone la fecha fundacional para el cuarteto, fruto de la confluencia de diversos géneros a cuatro partes. Pronto se convierte en un terreno propicio para la experimentación, con Italia, Austria y España como principales lugares de gestación.

(III) Viena, 1800-1830 (15 y 16 diciembre 2017). Cuarteto Carducci.
  • Cuarteto Carducci (Matthew John Denton, violín; Michelle Ann Fleming, violín; Eoin Schmidt-Martin, viola y Emma Jane Denton, violonchelo) y Luis Gago, presentador
  • L. van Beethoven y F. Schubert.

Beethoven convirtió al cuarteto en un género para iniciados y desbordó sus límites formales. Siguiendo esta senda, pero con una voz propia, Schubert construyó obras de alcance monumental y anhelo sinfónico. Viena predominaba en la composición de cuartetos.

(IV) La sombra de Beethoven, 1830-1870 (9 y 10 febrero 2018). Cuarteto Van Kuijk.
  • Cuarteto Van Kuijk (Nicolas van Kuijk, violín; Sylvain Favre-Bulle, violín; Emmanuel François, viola y François Robin, violonchelo) y Eva Sandoval, presentadora
  • F. Mendelssohn y R. Schumann.

La angustia que el legado beethoveniano dejó en sus herederos provocó que en los años centrales del siglo xix se compusieron menos cuartetos. Pese a ello, autores como Mendelssohn o Schumann hicieron avanzar al género con obras que combinan la solidez formal con la atención a los aspectos sonoros. El mundo germánico sigue predominando sobre el géner

(V) Periferias, 1870-1914 (16 y 17 marzo 2018). Cuarteto Gerhard.
  • Cuarteto Gerhard (Judit Bardolet, violín; Lluís Castán, violín; Miquel Jordá, viola y Jesús Miralles, violonchelo) y Fernando Delgado, presentador
  • M. Ravel, E. Toldrà y B. Smetana.

La angustia que el legado beethoveniano dejó en sus herederos provocó que en los años centrales del siglo xix se compusieron menos cuartetos. Pese a ello, autores como Mendelssohn o Schumann hicieron avanzar al género con obras que combinan la solidez formal con la atención a los aspectos sonoros. El mundo germánico sigue predominando sobre el género.

(VI) Nuevos recursos, 1914-1970 (11 y 12 mayo 2018). Cuarteto Diotima.
  • Cuarteto Diotima (Yung-Peng Zhao, violín; Constance Ronzatti, violín; Franck Chevalier, viola y Pierre Morlet, violonchelo) y Jorge Fernández Guerra, presentador
  • I. Stravinsky, A. Berg, B. Bartók y P. Boulez.

Con las convulsiones compositivas del siglo xx, el cuarteto parecía abocado al abandono definitivo de los moldes clásicos para adoptar nuevas configuraciones estructurales y lenguajes renovados. La mayoría de los protagonistas de esta centuria se acercaron al cuarteto como género de posibilidades inagotables.

(VII) Retos futuros, desde 1970 (1 y 2 junio 2018). Cuarteto Attacca.
  • Cuarteto Attacca (Amy Schroeder, violín; Keiko Tokunaga, violín; Nathan Schram, viola y Andrew Yee, violonchelo) y Germán Gan, presentador
  • T. Takemitsu, A. Pärt, O. Golijov y C. Shaw.

Con la posmodernidad el cuarteto deja de ser un género exclusivamente occidental y se convierte en universal. El eclecticismo como método compositivo, la multiplicidad de lenguajes y tendencias, son algunas de las marcas de la creación actual.

Más información:

FUNDACIÓN JUAN MARCH

Castelló, 77. Madrid
Salón de actos.
19:00 h.

Foto de portada: El Cuarteto Joachim (Joseph Joachim, violín; Karl Halir, violín; Emmanuel Wirth, viola y Robert Haussmann, violonchelo). Berlín, 1898.