“It don’t mean a thing if it ain’t got that swing, doo-wah doo-wah doo-wah doo-wah doo-wah doo-wah doo-wah doo-wah…”

Duke Ellington

Después del blues, el swing es la innovación musical más relevante de los Estados Unidos. La gente suele asociar su sensación gomosa y sensual con el jazz, pero el swing está en todas las músicas descendientes de la diáspora africana: ragtime, blues, teatro musical, country, R&B, rock, funk, reggae, hip-hop, música electrónica de baile , etc. La mejor manera de aprender sobre el swing es a través de la experiencia auditiva y práctica.

The Groove Pizza es una buena forma de empezar. (The Groove Pizza es una aplicación web para generar ritmos de forma sencilla. Es una herramienta fantástica que todos deberíais conocer y explorar. N. del T.)

La definición básica

Puedes crear swing alargando y acortando alternativamente las dos mitades de cada tiempo. Pongamos que estás en un 4/4 y estás contando tiempos subdivididos así: “un y dos y tres y cuatr y un y dos y tres y cuatr y…”. Para obtener swing, estiras los onbeats (los “un”, “dos”, “tres” y “cuatr”), y acortas los offbeats (los “y”). Cuanto más alargas o acortas las subdivisiones, más marcado será tu swing.

Esta sería una representación visual: para hacer swing, expande los onbeats (las áreas verdes) en el sentido de las agujas del reloj mientras reduces los offbeats (las áreas blancas) para que quepan.

Este ritmo de Groove Pizza muestra el efecto de aumentar gradualmente el swing. Comienza tocando corcheas seguidas. Cada vez que pasa por el patrón, los onbeats se alargan un poco más y los offbeats se acortan un poco.

Puede parecer incorrecto pensar en una cualidad sensual e inefable como el swing en términos tan secamente matemáticos. Ciertamente, hay más en el swing que la simple sincronización de los inicios de las notas o los golpes de batería. Depende también de la duración de las notas o golpes, de su volumen y de su articulación. Sin embargo, es fascinante comprobar cómo el simple hecho de cambiar la sincronización de cada inicio de nota en pequeñas cantidades tiene un efecto tan profundo en cómo sentimos la música.

Las personas son extremadamente sensibles a los matices rítmicos, incluso cuando no son conscientes de ello. El swing es una forma de infundirle a un tiempo metronómico estricto una calidez y una urgencia humanas. Se necesita concentración para hacer swing, pero también requiere relajación. Este estado zen es difícil de alcanzar, pero una vez aprendas a hacerlo, ya no querrás prescindir de ello.

Algunos ejemplos

Esta es La Danza del Hada de Azúcar, de Tchaikovsky interpretada sin swing:

Y ésta es una versión con swing:

Este es el concierto para dos violines de J.S. Bach sin swing:

Y esta es la famosa versión de S. Grappelli y Eddie South con mucho swing:

Para una comparación más clara, aquí hay un patrón de caja de ritmos de dos compases que hice, tocando alternativamente primero sin swing, luego con swingFíjate especialmente en los charles (el círculo más interno):

El swing no son tresillos consecutivos

Es posible que aluna vez hayas visto el swing definido como una sensación de tresillos continuado, en el que la primera subdivisión de cada tiempo es dos veces más larga que la segunda:

swing

¡Pero esto no es el swing! Es decir, esta proporción de subdivisión de dos a uno es un tipo específico de swing llamado shuffle. La proporción de dos a uno es solo una entre las infinitas proporciones posibles entre las longitudes de la primera y la segunda subdivisión en cada tiempo. Las subdivisiones pueden ser más iguales en longitud (un swing más suave) o más desiguales en longitud (un swing más marcado). La proporción específica que uses depende del estilo y el tempo de la música. Por ejemplo, lo normal es que realices un swing más suave en tempos más rápidos y un swing más fuerte en tempos más lentos. Los músicos de jazz utilizaron un swing más pesado en los años 30 y 40 que en los 50 y 60. Las variaciones son infinitas.

Para hacer las cosas más complicadas, el estado del swing no es estático. No necesariamente te apegas a una proporción a lo largo de una melodía. Puede usar un swing más pesado al principio de una frase y uno más ligero al final. Los bateristas también usan a veces diferentes variaciones de swing simultáneamente. Por ejemplo, en “Chameleon” de Herbie Hancock, Harvey Mason usa un swing más pesado en el bombo y la caja, y uno más suave en el charles.

Una analogía: caminar

Levántate y camina (u observa a alguien caminar) Concéntrate en sus caderas ¿Su pelvis se mueve en línea recta o se balancea hacia la izquierda y hacia la derecha a cada paso? Si estás marchando o te mantienes rígidamente erguido, la pelvis no se balanceará mucho. Sin embargo, al pasear, si te contoneas, o te “pavoneas” tu pelvis se balanceará de lado a lado como un péndulo. Cuanto más anchas se balanceen tus caderas, más sexy serán tus andares. (Dato curioso: en la cinemática de la marcha, el lado de la pelvis que realiza el movimiento durante un paso determinado se llama lado de swing). La analogía con la música no puede ser más perfecta: el ritmo estricto se siente como una marcha, mientras que el ritmo con swing se siente como un paseo, un bailoteo, un zigzagueo, un contoneo.

Swing, groove y síncopa

Cuando la gente habla de jazz de una manera informal, usa a menudo las palabras swing, groove y syncopation (síncopa) indistintamente. El jazz usa estas tres cosas, pero son conceptos rítmicos diferentes. La síncopa es el efecto de acentuar ritmos inesperados. Es algo que sucede ocasionalmente en el nivel superficial de la música. El swing, por otro lado, ocurre continuamente en el nivel de la rejilla métronómica subyacente. La música latina usa mucha síncopa, pero rara vez swing.

Aquí tenemos una singular pieza de música latina que sí hace swing:

Por el contrario, la música Old-Time utiliza un swing fuerte, pero no usa mucha síncopa.

El groove es un concepto más difícil de entender, ya que no tiene una definición sencilla. Yo lo defino como  “los microrritmos impredecibles que crean los intérpretes cuando se desvían de la rejilla metronómica”.

Por ejemplo, aquí está el icónico Break de Clyde Stubblefield de “The Funky Drummer Parts One and Two” de James Brown, tal como lo visualiza Ableton Live:

ritmo ableton live

Si te fijas, verás que ninguno de los golpes de batería de Clyde están precisamente donde “se supone” que deben estar en la rejilla. Por ejemplo, el tercer gran blob de la izquierda (el tambor golpeado en el segundo tiempo) es notablemente tardío. El cuarto gran blob desde la derecha (el tambor golpeado en el tiempo cuatro) se anticipa un poco. Todas estas pequeñas discrepancias se combinan para darle al Funky Drummer break su ritmo especial. Si ajustas la reproducción de Clyde exactamente con la cuadrícula, se vuelve mucho menos funky.

Para ser claros, el break de Funky Drummer tiene un ligero swing de semicorcheas, y eso contribuye a su ritmo. Pero el ritmo es la suma total de todas las variaciones de microtiempo, no solo las que son el resultado del swing.

Profundizando

Como he dicho antes, hay más cosas en el swing aparte del tiempo de inicio de las notas.

Esta es una charla más detallada del swing a cargo de David Bruce que trata todos los demás factores que intervienen:

David explica cómo el MIDI y las cajas de ritmos hicieron posible cuantificar los pequeños matices rítmicos de diferentes grooves y feelings. Las workstation de audio digital también facilitan la visualización de la punto exacto de los golpes de batería en relación con la rejilla de tempo. David también analiza cómo los solistas usan niveles de swing distintos a los bateristas y, sin embargo, son capaces de alinear sus offbeats con el platillo retrasando ligeramente sus ritmos. El estudio formal del swing se encuentra todavía en sus primeras etapas; cuanta más gente lo examina, más profundo y complejo parece. Claro que si eres un amante del jazz o el funk eso ya lo sabías, pero da gusto ver que el mundo de la música clásica también se pone al día.

Swing de corchea vs. swing de sermicorchea

Un punto discusión suele darse acerca del nivel de tiempo al que se supone que debe realizar el swing. Si vas a cualquier foro de música donde hablen de swing, verás a músicos entrenados en jazz diciendo que se supone que debes hacer swing en las corcheas, mientras que los beatmakers dicen que todo su software y hardware lo hace en semicorcheas.

Ambos tienen razón, pero en contextos diferentes. Esto se debe a que la música afroamericana experimentó un cambio significativo alrededor de 1960: la unidad de pulso básica cambió de corcheas a semicorcheas. El Jazz y otros estilos de la música vernácula estadounidense que son anteriores a 1960 permanecieron fieles al swing de corchea. Sin embargo, el funk y otros estilos posteriores a 1960 optaron por hacerlo en semicorcheas. Si quieres sonar jazz o antiguo, deberías usar swing de corchea. Sin embargo, si quieres sonar funky o más contemporáneo, debes usar swing de semicorchea. 

Para escuchar la diferencia entre un swing de corchea y el swing de semicorchea, vamos a comparar dos grabaciones de los Jackson Five. Primero, “Rockin ‘Robin“, que usa el swing de corchea para sugerir la década de 1950:

Por otro lado “I Want You Back” usa swing de semicorchea para su ritmo funk, y suena mucho más actual:

El arreglo de Ray Charles de “You Are My Sunshine” es una de esas raras piezas musicales que incluyen swing de corchea y de semicorchea. La mayor parte de la melodía utiliza el de semicorchea de estilo funk, pero durante la pausa de la trompeta a la 1:00, Ray cambia a un swing de corchea de estilo jazz.

Esta cuestión de la octava frente a la semicorchea es especialmente liosa para los músicos de rock, porque el rock abarca ambas épocas. Cuando escuchas rock de los años 50, como el de Chuck Berry o Buddy Holly, estás escuchando un swing de corchea. Cuando escuchas rock de finales de la década de 1960 y después, estás escuchando uno de semicorchea… a menos que la banda esté optando deliberadamente por un ambiente antiguo, blues o jazz. The Grateful Dead, por ejemplo, saltaba mucho hacia adelante y hacia atrás, así que “Sugaree” y Truckin” usan swing de corchea, mientras que “Franklin’s Tower” y “The Music Never Stopped” usan lo usan de semicorchea.

Cuando creamos Groove Pizza, no estábamos seguros de cómo deberíamos etiquetar las porciones. Finalmente, decidimos no especificar qué valor de tiempo representa cada segmento. Puedes pensar en las porciones como corcheas o semicorcheas, o negras o notas de treinta segundos si llega el caso. Cuando aplicas el parámetro swing, puedes hacer que funcione en el nivel de tempo que quieras.

Notación del Swing

¿Cómo se anota el swing? La respuesta es: no se hace. No hay una forma estándar de describir las relaciones de swing, y mucho menos de representarlas en la página. Entonces, en la práctica, escribes tus ritmos swing de la misma manera que escribes los cuadrados, y luego simplemente pones la palabra “swing” en la parte superior de la página. La única forma de transmitir una sensación de swing específica es haciendo una grabación.

Puede que los programas de notación no puedan visualizar el swing, pero al menos sí pueden reproducirlo. Pero hay un problema: la mayoría de los programas de notación solo admiten el swing de corchea. Esto se debe a que los estilos que usan swing de semicorchea, para empezar, generalmente no están anotados. Si quieres hacer un gráfico de tu melodía funk o hip-hop, no tienes suerte. Los foros de ayuda para Finale y Sibelius sugieren inútilmente que si quieres swing de semicorchea, puedes escribir todo partiendo el tempo. (Yo lo he hecho, y no lo recomiendo, simplemente confundes a tu banda.) El único programa de notación que conozco que admite swing de semicorchea es Noteflight. Dorico parece que también planea apoyarlo en el futuro.

Cómo hacer swing

Puede aprender a reconocer los diferentes niveles ajustando la configuración de swing de una caja de ritmos o DAW y escuchando o tocando sobre el resultado. En Ableton Live, el Groove Pool contiene muchas configuraciones de swing diferentes. Logic Pro también puede cuantificar tu MIDI utilizando muchos ajustes de swing diferentes. Pero la tecnología solo puede llevarte hasta ahí. También tienes que escuchar atentamente mucha música de verdad y tocar, cantar y bailar con ella.

Sid’s Ahead” de Miles Davis es un gran tutorial de swing. Armónicamente suena abstracto, pero es básicamente un blues en Fa. Si simplemente tocas la nota Fa sobre él, o la escala de blues Fa, sonará bien.

No te preocupes por tocar algo melódicamente interesante; simplemente haz riffs sencillos e intenta sincronizar tu ritmo con esos platillos.

Para practicar el swing en un tempo ternario, prueba con “Contemplation” de McCoy Tyner. Toca la escala de blues de Do o de Do menor natural.

Si quieres escuchar el swing de una gran banda como y sentir como todos comparten una sola mente, escucha a Count Basie tocar “Lil ‘Darlin“. No es una melodía difícil de descifrar, pero conseguir que el swing que hay aquí requiere mucha práctica.

Para un swing de estilo country, nadie mejor que Willie Nelson. Su tempo es idiosincrásico, pero también profundo.

El reggae es todo swing de semicorcheas. Puedes practicarlo con el clásico “Bam Bam” de Sister Nancy.

La visión futurista del swing de J Dilla es un mundo en sí mismo, pero puedes probar un poco aquí:

¡Feliz swinging!

 

Referencias:

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