Hace un tiempo escribí una entrada con consejos a la hora de escoger un violín. Como parece que es un tema que inquieta, voy a ampliar los consejos transcribiendo un artículo de la estupenda Guía Mundimúsica de Violín y Viola de Hugo Pinksterboer (Mundimúsica ediciones), que espero me perdonen por la transcripción.

 

1- Consejos para probar

ESCOGER UN VIOLIN

Si pruebas diez violines seguidos, cuando llegues al último te habrás olvidado de cómo suena el primero. A continuación te damos consejos para escuchar que te harán más sencillo comparar entre varios instrumentos.

Llévatelo

Si ya tienes un violín, llévalo contigo cuando vayas a comprar otro. Compararlo con otro instrumento te facilitará juzgar lo que escuchas. Si tienes tu propio arco, llévalo también. Si no, utiliza el mejor arco que tengan en la tienda. Un buen arco te dará mejor idea de las posibilidades de los distintos violines.

Alguien más

Si aún no sabes tocar o acabas de empezar, no podrás saber si un instrumento tiene mal sonido o es que tú no puedes sacarlo. Así que pídele a alguien que sepa que pruebe los diferentes violines para ti. Esa persona podría ser incluso el propio vendedor.

De oído

Si le pides a otra persona que toque, puedes aprovechar para escuchar el violín desde lejos. El sonido será muy distinto de cuando lo tienes pegado a la oreja. Otro truco es darte la vuelta cuando está tocando otro. Así no sabrás qué violín está tocando y podrás elegir sólo de oído, sin pensar en precio, color, acabado, o edad. Guiándose sólo por su oído un músico elige a veces un instrumento mucho más barato de lo que pensaba. O al revés.

Sugerencia

En vez de probar muchos violines, puedes pedir al vendedor o alquilador del instrumento que te sugiera diferentes violines dentro de la gama de precios que estás buscando. Escuchar es comparar. Si pensabas que el primero era demasiado brillante, pide un violín más apagado, o al revés. O pide primero dos violines que sean muy distintos, elige uno, y continúa tu búsqueda a partir de ahí.

Dos o tres

Haz primero una selección aproximada de los instrumentos que te interesan. Coge tres de ellos y compáralos entre sí. Recuerda cuál es el que te gusta más y sustituye el que te gusta menos por otro violín de los que habías seleccionado antes. Elige otra vez el mejor. Y continúa de este modo.

Toca algo fácil

Si tienes muchos violines entre los que elegir, a menudo es más sencillo tocar un poco cada uno. Algo fácil, para que puedas prestar atención al sonido, en vez de a tocar bien. Una simple escala puede valer.

Cuando ya te queden pocos violines elegidos y te tengas que decidir por alguno, puede tocar piezas más largas, para conocer más a fondo los instrumentos.

Cuerda a cuerda

Los violines que están comparando deben estar a la misma afinación. Si no es así, un violín puede sonar más cálido que otro sólo porque está afinado un poco más bajo. Igualmente, debes comparar instrumentos con el mismo tipo de cuerdas; si no, estarás comparando tipos de cuerda, en vez de violines.

2.- Consejos para escuchar

ESCOGER UN VIOLIN

Por supuesto, es imposible describir con palabras el sonido de los diferentes violines, al menos con palabras en las que todo el mundo esté de acuerdo. Pero los siguientes consejos te ayudarán.

Volumen y proyección

Hay violines que siempre suenan débiles, aunque los toques con mucha energía. Otros violines pueden oírse desde muy lejos aunque toques muy suavemente. Uno de estos tiene una buena proyección. Aunque, si se te oye tan claramente, también se notará cualquier defecto…

Homogéneo

La cuerda de mi no sólo suena más alta que las otras cuerdas, también suena distinta. Si tocas la misma nota mi, primero en su cuerda al aire, luego en la cuerda de La y después en la cuerda de Re, notarás que la misma nota suena distinta cada vez. Esto es inevitable, pero las diferencias no deben ser demasiado grandes.

Respuesta

Una buena respuesta significa que el violín debe sonar y responder inmediatamente aun tocando muy suavemente. Si no, tocar y aprender será más difícil porque costará trabajar cada nota. Una respuesta pobre hace que la nota tarde en aparecer con claridad. Una respuesta también es más lenta cuanto más grave es la cuerda, a un arco mal tensado o a un intérprete poco diestro.

Dinámicas y color

Un violín debe sonar tan fuerte o tan suave como el intérprete desea. Si es así, tiene buenas dinámicas.

Además, los instrumentos deben poder producir diferentes colores o timbres, según se toque más cerca o más lejos del diapasón, sonando bien siempre en cualquier caso.

Preferencias

Pero al final lo que más importa es la preferencia personal. Un sonido que parece duro para una persona puede parecer brillante para otra. Algo que se siente cálido a otra le parecerá blando, etc.

Un violín en la boca

En vez de palabras hay personas que intentan explicar el sonido que buscan con sonidos. Algunos violinistas hablan de violines con mucho “uuuuu” (sonido oscuro y cálido) o, al contrario, mucho “iiii” (sonido brillante y claro). Si hay demasiado “uuuu”, el sonido es aburrido.

Si hay demasiado “iiii” es demasiado punzante. Y por supuesto, hay muchas posibilidades intermedias.

Lo mismo

Un violín también puede sonar nasal (como resfriado), vacío (como un cuarto de baño) delgado (como una miniatura) o apagado (como con una manta encima). Todo el mundo tiene más o menos la misma idea de lo que expresan esas palabras. Y son todas malas.

Rico es más de todo

Cuanto mejor es un instrumento, más rico suena. Curiosamente, todo el mundo está de acuerdo en eso. Más rico quiere decir que hay más de todo: alto y bajo, cálido y brillante, tenue y agudo, fuerte y suave…

3.- Violines usados

luthier

Si compras un violín de segunda mano, necesitarás comprobar las mismas cosas que en un violín nuevo. Pero además, hay algunas cuestiones que requieren atención especial.

Reparaciones

En primer lugar, no importa lo que se haya roto, un violín puede casi siempre ser reparado. Por supuesto, si decides comprar un instrumento que necesita algún trabajo, te interesa saber primero cuánto te va a costar. Algunos daños se ven fácilmente y otros sólo son detestables por un experto. Y hay que ser un experto para juzgar reparaciones ya realizadas. Si tienes dudas, necesitarás la opinión de un experto o una tasación.

Cosas a comprobar

  • El barniz del violín se deteriora. Un sitio para comprobarlo es donde tu mano izquierda toca la caja. Si el barniz se ha ido completamente, necesitas hacer algo al respecto.
  • Después de las reparaciones, el barniz suele retocarse. Comprueba que está correctamente realizado.
  • Observa los bordes: ahí suelen estar los peores daños y los más caros.
  • Las grietas en la tapa o en el fondo suelen agrandarse. Las que están en el alma o barra armónica son difíciles de ver y aún más difíciles de reparar.
  • Otros sitios para buscar grietas son la base del mango y los lados del clavijero, cerca de las clavijas.
  • Si las clavijas están muy metidas dentro del clavijero, es posible que haya que reponerlas y empequeñecer los agujeros, lo cual es bastante caro.
  • El pegamento puede despegarse a lo largo d los bordes, por ejemplo de la tapa, del fondo o de la base del mango. Golpea el violín muy suavemente con el nudillo: a veces te ayuda a descubrir partes despegadas.
  • Comprueba la curvatura de la tapa. A veces, la presión de las cuerdas hace que la tapa se aplane cerca de la barra armónica, o un poco más arriba del alma.

Invitados indeseables

Es decir, la carcoma. Estos gusanillos viven en la madera haciendo pequeños túneles. Puede ser un gran problema, y a veces son difíciles de detectar. No habrá carcoma en un violín que ha estado sonando (a esos bichos no les gusta la música). Para saber si hay carcoma deja el instrumento sobre un trozo de cartulina negra durante la noche. Si hay polvo de madera al día siguiente es señal de que esa plaga está en tu violín.

Foto: Marcos Molina 

Ver también:

http://www.abetoyarce.com/elegir-el-primer-instrumento-una-decision-fundamental/