Hace tiempo transcribí unos consejos para limpiar el violín. Voy a completarlo con algunas indicaciones más de mantenimiento. Tengo que avisar que los precios (para España) están extraídos de una guía antigua, de modo que pueden haber subido (porque bajar no creo que hayan bajado).

CLAVIJAS Y TENSORES

Los tensores no necesitan mucho mantenimiento. Si uno se pone un poco rígido, úntalo con un poco de vaselina no ácida. Por otra parte, las clavijas de madera pueden dar algunos problemas.

Lubricante para clavijas

Las clavijas deben poder deslizarse suavemente, sin resbalar demasiado. Si se quedan pegadas o se resbalan mucho, intenta aplicarles un lubricante especial para clavijas. Otra posibilidad es frotarlas con un poco de tiza (otros desaconsejan esta práctica). Algunos violinistas prefieren frotarlas con grafito.

Suelta

Si una clavija o un agujero están muy gastados, la clavija puede quedar demasiado suelta. Poner un nuevo juego de clavijas (más gruesas) hechas a medida puede costar entre 60 y 100 euros. A menos que elijas unas realmente caras: hay clavijas con aros dorados u otros adornos por muchos más euros cada unidad. Si el agujero es demasiado grande, incluso para una clavija más gorda, puedes rellenarlo. Esto también puede costar más de 60 euros por agujero.

ARCO

El mantenimiento del arco se reduce a aplicar la resina y, ocasionalmente, a limpiar o hacer que te limpien las cerdas. Encerdar es, por supuesto, tarea de un luthier.

Resina

Sólo es necesario aplicar resina cuando las cerdas están demasiado lisas. Eso no sucede más de una vez a la semana, incluso si tocas mucho. Mueve las cerdas contra la resina, mejor que al revés, y aplica la resina a lo largo de las cerdas, de la punta a la nuez. Si mantienes un dedo en la anilla, evitarás que se dañe la resina.

Resina sobrante

Limpia las cerdas con un paño cuando hayas acabado, o mete una uña entre ellas, cerca de la nuez. Así evitas que caiga resina sobre el violín. También puedes sacudir el arco pero siempre es preferible evitar el peligro de que puedas golpearlo contra algo involuntariamente.

Para la limpieza consulta el artículo que dedicamos al tema.

Cerdas nuevas

Si las cerdas están dadas de sí, no podrás darle al arco la tensión suficiente: la solución es encerdarlo de nuevo. Lo mismo pasa si se han roto muchas cerdas. Un encerdado puede costar unos 60€. A veces, se pueden acortar las cerdas. Si sólo tocas unas pocas horas por semana, las cerdas te durarán años.

Cerdas rotas

Si se rompen las cerdas, quítalas “arrancándolas” por el extremo de la anilla, mejor que sólo tirando de ellas. Otra solución es cortarlas cuidadosamente con tijeras, tan cerca de la anilla como sea posible.

Sin tensión

Si no puedes darle al arco la tensión adecuada es posible que las cerdas estén dadas de sí, o que la vara haya perdido curvatura. En ese caso debería verlo un experto.

Deslizar suavemente

Si ves que no giran suavemente o parecen atascarse, puedes soltarlas girando. Así podrás hacer limpieza para que vuelva a girar bien. Si no se arregla, deberás llevarlo a que lo miren. También lo deberías llevar si el cuero o el entorchado se han deteriorado por el roce y el sudor.

CUERDAS NUEVAS

Las cuerdas rotas o con el entorchado suelto hay que cambiarlas. Si son muy viejas también deberías hacerlo, ya que cuanto más viejas son más apagado sonará tu instrumento.

Cada cuánto tiempo

Es difícil determinar exactamente cuánto dura un juego de cuerdas. Si son sintéticas, tocas unas cuantas horas por semana puedes cambiarlas cada 6 meses. Si notas mucha diferencia cámbialas antes la próxima vez, o si no notas diferencia espera más para el siguiente cambio. La duración también depende de lo limpias que se mantengan, la higiene de las manos, el tipo de sudor, la forma de tocar…Las cuerdas metálicas suelen durar un poco más que las sintéticas y las de tripa, menos. Algunos entorchados se deterioran más fácilmente con el sudor que otros, como el aluminio.

Las cuerdas mantienen siempre una quinta justa con la de al lado, sin importar la altura a la que las pulsemos, pero si hay cuerdas muy viejas junto a otras nuevas, puede que eso no se cumpla de forma exacta en posiciones altas. Aunque esto también podría suceder por un puente mal colocado.

Las cuerdas nuevas suelen sonar más brillantes. Algunos violinistas cambian muy a menudo la cuerda mi, porque les gusta ese sonido en los tonos agudos.

Las cuerdas de tripa neesitan tensores especiales, porque los normales romperían las ataduras en seguida. Además deberían tener protectores especiales, al menos en la cuerda mi.

EL PUENTE

El puente tiene que soportar una presión de unos treinta kilos, así que conviene supervisarlo. De vez en cuando conviene comprobar que no ha empezado a inclinarse hacia delante. Puedes enderezarlo tú mismo con mucho cuidado, pero si no te ves seguro deja que lo haga alguien con más experiencia. Las patas deben estar a la misma altura y su planta perfectamente apoyada.

Puente nuevo

Si la presión de las cuerdas ha llegado a doblar el puente habrá que cambiarlo. También si las ranuras de las cuerdas se han agrandado. En las ranuras no debería entrar más de un tercio del diámetro de cada cuerda. También hay que comprobar que el puente no está demasiado plano ni demasiado curvo.

Cortar un puente

Un puente debería estar hecho a medida, para que tenga la altura y curva adecuadas, permitiendo que las patas se ajusten perfectamente a la tapa. Un puente nuevo debería durar años.

OTROS PUNTOS

El alma y la atadura

con un violín nuevo puede ser buena idea llevarlo a revisar a los 6 meses. El alma puede haberse quedado un poco corta si la madera no estaba completamente seca al comprarlo, o la atadura puede haberse dado de sí. En este último caso la distancia entre cordal y puente sería demasiado corta y el sonido se apagaría. La distancia adecuada es entre 5,5-6 cm en el violín y 1 cm más en la viola

El diapasón

Las cuerdas terminan haciendo surcos en el diapasón, incluso el sudor de los dedos puede producir a la larga pequeños hoyos. Los violinistas profesionales pueden cambiar el diapasón cada dos años, el resto esperaremos más, ya que no es un cambio barato.

Trozos sueltos

Si se rompe alguna parte del violín, por ejemplo en los bordes, asegúrate de que no se moja y no lo limpies. Lleva el instrumento a un luthier y conserva el trozo suelto. También conviene que lo lleves si ves partes despegadas o grietas nuevas. NO hagas tú las reparaciones.

Ruidos

Un violín puede tener ruidos de muchos tipos:

  • La cejilla y la cejilla inferior se pueden haber soltado.
  • El entorchado de una cuerda pude estar dañado.
  • Si el puente o la cejilla están demasiado bajos, la tensión puede hacer que las cuerdas vibren contra el diapasón.
  • Los extremos de las cuerdas pueden vibrar si rozan el clavijero o el cordal.
  • El cordal no debe rozar la tapa o la barbada en ningún punto.
  • La barbada debe estar perfectamente sujeta.
  • Los canutillos, bien puestos.
  • Un filete suleto, un ojo Paris o la decoración de una clavija pueden causar ruidos.

AIRE SECO

Los instrumentos de madera son sensibles a la sequedad del aire, y no les convienen los cambios repentinos de humedad o temperatura.

Frío

El aire está especialmente seco cuando hace mucho frío fuera y la calefacción está fuerte. Así, la madera se contrae mucho, las clavijas quedarán holgadas e incluso podría agrietarse la tapa, el fondo u otra parte.

Higrómetro

El mejor nivel de humedad es entre un 50% y 60%. Un higrómetro te informará de ello. Puedes comprar un humidificador para la habitación o también uno especial para dentro del estuche. También se pueden poner recipientes especiales de agua en los radiadores o toallas húmedas. Otra solución casera es poner un par de trozos de patata en el estuche.

Aclimatarse

Si en un día lluvioso entras en una habitación seca, o al revés, procura no sacar el violín del estuche durante un rato, para que se vaya aclimatando.

Nunca

No dejes tu violín al sol. No lo dejes cerca de un radiador, ni en ningún sitio con calor o frío excesivo, o que esté muy seco o muy humedo, ni siquiera dentro del estuche.

CONSEJOS PARA IR DE VIAJE

  • Asegúrate de tener un buen estuche y que las cerraduras y correas están bien cerradas.
  • En el coche, el violín está más seguro entre el asiento trasero y el delantero. La temperatura es mejor allí que en el maletero y el riesgo de daños menor si hay accidente. El peor sitio, la bandeja del cristal trasero, expuesto al sol y a miradas codiciosas.
  • En tren, metro o autobús, mantén el violín sobre tus rodillas.
  • Por si olvidas el violín en algún sitio, no es mala idea que dentro lleve tu nombre, dirección, teléfono y email.
  • Si el instrumento es de calidad tal vez sea buena idea hacerle un seguro. Para asegurarlo, antes habrá que tasarlo  y tenerlo bien identificado en sus detalles.
Fuente:

Toda la información de estos consejos está extraída de la Guía Mundimúsica de Violín y Viola de Hugo Pinksterboer (Mundimúsica ediciones), de la que ya he publicado abundante información en esta web, y que espero me perdonarán, aconsejando su compra a todo el mundo.

Imagen de la portada: http://fc04.deviantart.net/fs31/f/2008/219/f/b/Silent_Violin_by_Vivian_Rose.jpg