El sonido del violín, incluso dejando de lado el propio instrumento, es el resultado de una ecuación con tantos factores que encontrar el resultado perfecto se me antoja una tarea infinita: elegir las cuerdas, el ajuste del puente, del alma, la resina…y el arco.

El arco, a menudo s e le damos la importancia que merece, y sin embargo es “casi” tan importante como el violín y es fundamental para conseguir un buen sonido y una buena interpretación.

De la misma manera que ocurre con el violín, cuanto mejor sea el arco más fácil será para nosotros tocar y aprender. Así que vamos a estudiarlo un poco.

Partes del arco.

  • La vara. La parte de madera del arco. Un buen arco es tradicionalmente de madera pernambuco, aunque también puede fabricarse en fibra de carbono o fibra de vidrio. Puede ser de sección octogonal o redonda, lo cual no es indicativo de que sea mejor o peor. Sin embargo los octogonales pueden parecer más rígidos, a menudo son ligeramente más caros que sus homólogos redondos (por que da más trabajo hacerlos) y algunos violinistas los prefieren por que los sienten más estables. Sin embargo es una cuestión de apreciación personal.
  • La nuez. Pieza móvil en la base del arco. Al moverse tensa y destensa las cerdas. Suelen tener una parte metálica en la base, más una anilla también metálica en la parte delantera por donde se introducen las cerdas. La nuez se mueve girando el tornillo.
  • Tornillo. La pieza en el extremo del arco cuyo movimiento giratorio permite tensar el arco.
  • El cuero. Ayuda a apoyar correctamente los dedos sobre el arco, al tiempo que protege la madera.
  • El entorchado es un alambre metálico enrrollado junto al cuero con la finalidad también de proteger a la madera del desgaste por rozamiento de los dedos.
  • Las cerdas. Un arco tiene unas ciento cincuenta cerdas de cola de caballo (o material sintético en los más baratos), que se sujetan por un lado a la punta del arco y por el otro a la nuez. Una vez tensas, las cerdas del arco necesitan ser frotadas con resina especial de violín (colofonia más otros posibles componentes), que deposita sobre ellas una capa de polvo que es el que permite el agarre con las cuerdas y las hace vibrar.

Tensión del arco.

Por si alguno aún no lo sabe: el arco ha de ser tensado antes de tocar. Para ello se gira el tornillo en la dirección de las agujas del reloj hasta el punto óptimo, entre las cerdas y el centro de la vara quede un espacio de al menos 6 mm., aunque depende también de las preferencias del violinista, del arco, del carácter de la música que se va a tocar…

Al terminar de tocar es conveniente aflojar un poco las cerdas para que no sufran tensión durante mucho tiempo y duren más.

Evolución del arco

tipos de arco

 

Alguna vez me he preguntado: ¿como eran los arcos fabricados por Guarneri o Stradivari,? mis conocimientos al respecto son bastante escasos, así que sobre este tema de momento os tendréis que conformar con el gráfico adjunto, que muestra la evolución de su forma antes de su diseño actual.

Una forma y un diseño que fueron definidos y establecidos hasta hoy por el gran arquetero francés François Xavier Tourte, a finales del siglo XVIII.

Cómo debe ser un buen arco

Peso

Un arco normal pesa entre 55 y 65 gramos. Arcos pesados pueden dar un sonido más lleno al pegarse mejor a la cuerda mientras que los ligeros pueden ganar en los pasajes de virtuosismo y rapidez, pero pueden perder sonoridad y plenitud en notas tenidas. Lo fundamental es la sensación al empuñarlo. El peso ideal oscilaría entre los 60 y 62 gramos aunque también hay buenos arcos más ligeros. Un peso mayor refuerza el volumen pero puede ser más difícil para golpes de arco rápidos. Un arco demasiado ligero puede dificultar hacer vibrar las cuerdas.

Equilibrio

Un buen arco ha de ser equilibrado, lo que no significa obligatoriamente que tenga que ser más ligero. Sostener el arco en 45º puede ser una buena manera de sentir su equilibrio.

Cuanto más pesa un arco en la punta, más pesado parecerá. Afloja las cerdas y sujeta el arco entre el dedo índice y el pulgar, a unos 25 cm. del extremo de la vara (sin contar el tornillo). Si la punta baja, el punto de equilibrio del arco está demasiado adelantado. Un arco con el peso hacia la punta puede ser más fácil de manejar. El punto de equilibrio más atrasado puede parecer más ligero pero habrá que dirigir más el arco.

Además, un buen arco debe tener la misma rapidez de respuesta en la punta, el centro o el talón.

Estado

Sobre todo si vas a comprar un arco de segunda mano hay que comprobar varios factores:

  • Hay que fijarse bien en la calidad y estado de la nuez, una pieza fundamental para el buen funcionamiento del arco.
  • Si las cerdas están dadas de sí, el arco no hará bien su trabajo, aunque eso tiene fácil solución encerdando de nuevo. Además, unas cerdas dadas de sí obligan a retraer mucho la nuez hacia atrás, desequilibrando el arco.
  • Los arcos muy viejos pueden perder curvatura con los años. Un luthier puede corregir esto, pero sólo merece la pena si el arco es realmente bueno.
  • Por supuesto, el arco debe estar perfectamente recto en la dimensión lateral. Para comprobarlo colocamos el arco con el tornillo frente a nuestro ojo y las cerdas hacia abajo mirándolo en escorzo. Cualquier desviación se verá fácilmente.
  • En cuanto a materiales, un buen arco tradicional tiene la vara hecha de madera pernambuco, la nuez de ébano, protección de cuero auténtico, entorchado de hilo de plata o alpaca, y cerdas de crin de caballo. Hay arcos con guarniciones de oro de decenas de miles de euros.
  • Un arco más barato puede estar hecho de madera de brasil, mientras que la nuez, protección y cerdas suelen ser de materiales sintéticos.
Probando arcos

Si vas a cambiar de arco y te pones a probar, cuando lleves varios ya no te acordarás de cómo se comportaban los primeros. Debes ser consciente de cómo es tu forma de tocar, cómo es tu violín y la música que tocas y qué tipo de arco te conviene. A partir de ahí es más fácil ir desechando hasta dar con el deseado. El comportamiento del arco se nota sobre todo en notas largas. Si eres principiante no notarás nada de esto, menos aún si pruebas con un mal violín. Con la experiencia y a base de probar mucho irás notando cada vez más detalles y sutilezas.

La curva del arco puede ser un poco diferente en cada arco. Si es muy pronunciada el arco tendrá un carácter más saltarín (bueno para spicatto) mientras que si es más recto, puede realizar mejor las notas largas. Un arco equilibrado sería bueno para todo.

Mantenimiento

Igual que el violín, el arco tradicional está hecho de madera, de modo que es un objeto vivo, que cambia con el tiempo y con las circunstancias externas: humedad, temperatura, etc. Debes evitar factores extremos o cambios bruscos. No lo dejes por ahí expuesto a accidentes, mantenlo en su estuche o en la funda del violín.

Recuerda destensar las cerdas del arco al terminar de tocar y antes de guardarlo, así durarán más tiempo y no tendrás que acudir a encerdarlo tan a menudo. Guárdalo con las cerdas hacia abajo.

Procura no tocar mucho las cerdas con la mano; sudor y grasa corporal se adherirán al polvo de resina y perjudicarán el sonido.

Si no puedes darle al arco la tensión adecuada es posible que las cerdas estén dadas de sí, o que la vara haya perdido curvatura. En ese caso debería verlo un experto.

Sólo es necesario aplicar resina cuando las cerdas están demasiado lisas. Eso no sucede más de una vez a la semana, incluso si tocas mucho. Hay violinistas que parecen tener trastornos obsesivos compulsivos, parece que no se quedan tranquilos si no frotan resina antes de tocar. Realmente se nota cuando el arco empieza a necesitarlo.

Mueve las cerdas contra la resina, mejor que al revés, y aplica la resina a lo largo de las cerdas, de la punta a la nuez. Si mantienes un dedo en la anilla, evitarás que se dañe la resina. Además, si colocas la pastilla de resina en tu mano izquierda como si sostuvieras el violín y frotas el arco sobre ella como si estuvieras tocando, puede ser un buen ejercicio de control del brazo derecho. Cuando la resina es nueva le cuesta empezar a soltar polvo; ten paciencia, puedes rayar con un cuchillo o una lija la superficie para que no esté tan lisa. Los fabricantes prefieren que tenga un aspecto atractivo a que sea eficaz desde el primer día.

Si hay demasiado polvo, puedes sacudir el arco con suavidad contra tu mano pero con mucho cuidado para no golpearlo contra algo involuntariamente. Si sale mucho polvo es que te has pasado aplicando resina.

Si las cerdas están dadas de sí, por el tiempo o por haberlo tensado demasiado, no podrás darle al arco la tensión suficiente de nuevo: la solución es encerdarlo de nuevo. Lo mismo pasa si se han roto muchas cerdas. Un encerdado puede costar unos 60€. A veces, se pueden acortar las cerdas. Si sólo tocas unas pocas horas por semana, las cerdas te durarán años. Si eres profesional puedes sentir que necesitas un cambio antes de un año.

El cambio del cuero de protección, o incluso del entorchado, puede hacerse a veces junto con el cambio de cerdas.

Limpieza

Limpia la madera de resina del arco al terminar de tocar.

Si se rompen las cerdas, quítalas “arrancándolas” por el extremo de la anilla, mejor que sólo tirando de ellas. Otra solución es cortarlas cuidadosamente con tijeras, tan cerca de la anilla como sea posible.

Las cerdas suelen ensuciarse cerca de la nuez. Puedes limpiarlas con un paño húmedo y caliente e incluso con un poco de jabón líquido. Los extremos de las cerdas se sujetan con pequeñas cuñas: asegúrate de que no los mojas.

Si tienes que poner resina cada vez más a menudo, es posible que se deba a un exceso de residuos de resina, que alisa mucho las cerdas. Puedes limpiarlas tú mismo con un paño y un limpiador con alcohol al 70%, pero es mejor que te lo haga un experto. El alcohol puede dañar la vara y es posible que sólo consigas pegar las cerdas entre sí cada vez más. Un luthier decidirá si la cerdas se pueden limpiar o es mejor cambiarlas.

Si ves el tornillo que no gira suavemente o parecen atascarse, puedes soltarlas girando. Así podrás hacer limpieza para que vuelva a girar bien. Si no se arregla, deberás llevarlo a que lo miren. También lo deberías llevar si el cuero o el entorchado se han deteriorado por el roce y el sudor.

¿Cuánto debo gastarme en mi arco?

Lo cierto es que no hay una fórmula mágica, pero debería estar como mínimo a la altura de tu violín. Hay quien dice que debe costar la mitad que el violín, otros que la cuarta parte o incluso que casi lo mismo. Lo importante es que se adapte a ti, a la música que interpretas y a tu forma de tocar.

Arcos de fibra de vidrio y fibra de carbono

arco de fibra de carbonoÚltimamente se han puesto de moda estos arcos, ya que tienen una calidad aceptable a un precio bastante inferior al de los mejores arcos de madera. Así que, si tu presupuesto no te da para un arco de alta gama, los de fibra de carbono pueden ser una opción duradera y fiable. Yo soy un poco desastrado manejando el arco y alguna vez he terminado deteriorando la parte de cuero y perjudicando la madera, lo que es imperdonable. Esto por ejemplo no pasaría con un arco de fibra de carbono. Además, tampoco son perjudicados por cambios de humedad o de temperatura, con lo que son adecuados para manazas o despistados. Y por supuesto tienen un precio ajustado, aunque también hay diferentes calidades y precios entre ellos.

Lo cierto es que personalmente no he probado ninguno (un día de estos…) así que no puedo dar un juicio de primera mano, pero lo que sí creo es que es una opción válida en algunos casos. Mejor un buen arco de fibra de carbono que un mal arco de madera. Hay quien dice que no son convenientes porque carecen de la respuesta natural de la madera, lo que puede llevar a cargar el brazo y terminar incluso produciendo lesiones…

En cualquier caso, nuestro objetivo final, aunque tardemos en conseguirlo, debería ser poder comprar un buen arco de madera, fabricado artesanalmente por un buen arquetero con los materiales adecuados.

¿Qué marcas son buenas?

Como decía al principio, más que la marca una mejor referencia son los materiales de fabricación, además de empuñarlo para probarlo. Otra referencia: las marcas caras suelen ser mejores. Aparte de esa obviedad, también es cierto que hay arcos baratos mejores que otros más caros. Los arcos más baratos no suelen tener marca. Además, los arcos de artesanos arqueteros pueden costar más de 1.000 euros.

Pero enfín, ahí van unas cuantas marcas conocidas: Dörfler, Höfner (yo tengo un Höfner, a ver si lo cambio), Pesold y Werner, todos alemanes. Arcos franceses: Ary-France, Roger, Spiccato y Student Arpège. Arcos de materiales no muy nobles: Schaller, Glasser, e infinidad de productos chinos.

Tourte

Grabado de F. X. Tourte, arquetero.

Tourte: el Stradivarius de los arcos.

Tourte era un prestigioso fabricante francés de arcos que murió en 1835 y fue el que definió la forma definitiva de los arcos, que se ha mantenido hasta hoy. Antiguamente la curvatura de la madera era cóncava, con mayor tensión en las cerdas. Las piezas de Tourte eran tan buenas que pueden llegar a superar los 60.000 euros. Por ello, a veces se encuentran arcos con su nombre estampado. Pero lo más seguro es que, como las etiquetas de Stradivarius, sea falso.

 

 Fuentes:

– Guía Mundimúsica de Violín y Viola de Hugo Pinksterboer (Mundimúsica ediciones).

– El violín. Ami Flammer & Gilles Tordjman. Editorial Labor.

– Wikipedia.

– violinist.com