Recientemente encontré este concierto con el grupo de Huun‐Huur‐Tu, una exitosa agrupación que procede de la república rusa de Tuvá, situada en la Siberia meridional y vecina de Mongolia. Ellos son, probablemente, los músicos más conocidos de música folclórica de su país.

Utilizan instrumentos tradicionales como el Igil, un rústico instrumento de cuerda frotada algo parecido al violín chino Erhu hecho con dos cuerdas de crin caballo que al igual que aquel, se tocan sin presionar contra el mástil. Sus temas imitan a menudo fenómenos naturales comunes en su país, como en el segundo tema, una irresistible canción tradicional de los siglos VI o VII llamado Chirraa-Khoor, en la que hablan de un caballo trotón sobre el que el protagonista cabalga mientras describe lo que va viendo en su viaje; montañas, praderas, bosques…

Huun-Huur-Tu  han adaptado esta tradición ancestral a las nuevas armonías que han ido aprendiendo en las giras que realizan incesantemente por todo el mundo, y en las que han colaborado con músicos de infinidad de estilos, como músicos de voces búlgaras, tuareg, cuartetos de cuerda e incluso grupos de jazz.

Otra característica de su música son los hipnóticos cantos guturales con los que acompañan algunos de sus temas, también llamados diafónicos o de armónicos, una técnica que se escucha poco hoy en día, salvo quizás en grupos tipo death metal, aunque no llegan a hacerlo como lo hacen estos artistas tradicionales, un sonido que actúa a modo de mantra, nos empuja a cerrar los ojos, a entrar en una especie estado de trance.

Aprovecho para agradecer y recomendar el estupendo blog “Canciones para el fin de semana” este descubrimiento, y muchos otros. Lástima que haya dejado de actualizar las entradas.