De nuevo un tema del estonio Arvo Pärt, con todas las características que lo han hecho famoso. Resulta sorprendente que una música de inspiración antigua y tan profunda religiosidad, (casi parecería una música sacramental) sea tan apreciada, sobre todo por un público joven acusado a menudo de materialismo y de falta de interés por la trascendencia.

Fratres (hermanos) fue compuesta en 1977 para la orquesta especializada en música antigua Hortus Musicus, también de origen estonio como Pärt. Posteriormente se han realizado adaptaciones, por el propio Arvo Pärt y por otros músicos, para diferentes agrupaciones, entre las que abunda la de la clásica combinación de violín y piano, que aporta bastantes variaciones a la obra original, de forma inteligente, yo creo, aprovechando muchos recursos propiamente violinísticos para modificar la partitura, como pizzicatos, armónicos, deslizamientos sobre la cuerda, etc. Además, las versiones para viola y piano, o violonchelo y piano son casi exactamente iguales a la de violín, mientras que la versión para cuarteto de cuerda es más similar a la versión cello.

En este tema, Pärt utiliza el sistema de composición ideado por él, llamado Tintinnabuli, que ya introdujo en Für Alina y en Spiegel im Spiegel. Tintinnabuli, (del latín tintinnabulum, “campana”) fue ideado a partir de las experiencias del compositor con la música de canto religioso. La música tintinnabular se caracteriza por disponer dos tipos de voces: “la primera realiza arpegios de tríada de la tónica, mientras la segunda se va moviendo de forma diatónica (de la que raramente se aleja) y paso a paso, respecto a la primera” (wikipedia).

“Tintinnabulation es un lugar en el que paseo a veces cuando estoy buscando respuestas -en mi vida, en mi música, en trabajo, en mis horas de oscuridad, cuando tengo la sensación de que todo lo que hay fuera de allí carece de sentido-. Lo complejo y con muchas caras sólo me confunde, y tengo que buscar la unidad. ¿Qué es esta única cosa, y cómo puedo encontrar mi camino hacia ella? rastros de esta única cosa perfecta aparecen en muchas formas, y todo lo que no es importante se va desprendiendo. Tintinnabulation es así… Las tres notas de una tríada son como campanas. Y es por eso que lo llamo tintinnabulation.”

“Podría comparar mi música con la luz blanca, que contiene todos los colores. Sólo un prisma puede dividir los colores y hacer que aparezcan; ese prisma podría ser el espíritu del que escucha.”

“Tintinnabuli es la conexión matemáticamente exacta entre una línea y otra…  es la medida de cuando la melodía y el acompañamiento… son uno. Uno más uno es uno, no dos. Este es el secreto de esta técnica “. 

“En la Unión Soviética una vez hablé con un monje y le pregunté cómo, como compositor, uno puede mejorarse a sí mismo. Él me respondió diciendo que no tenía ninguna respuesta a eso. Le dije que yo también había escrito plegarias, y había puesto las oraciones y los textos de los salmos a la música, y que tal vez esto podría ayudarme como compositor. A lo que respondió: “No, se equivoca. Todas las oraciones han sido ya escritas. Usted no tiene que escribir nada más. Todo está ya preparado. Ahora tiene que prepararse a sí mismo”  Creo que hay algo de verdad en eso. Tenemos que contar con el hecho de que nuestra música llegará a su fin algún día. Tal vez llegará un momento, incluso para el más grande artista, en el que ya no va a querer o necesitar hacer arte. Y tal vez en ese mismo momento valoraremos su creación aún más, porque será el instante en el que habrá trascendido su obra.”

Arvo Pärt

Una música que ofrece consuelo, cura nuestra angustia, nuestro miedo, y nos ofrece refugio.

Un rezo laico para los que ya no rezamos.

La versión que he seleccionado está interpretada por Lana Trotovsek, en una producción bastante espectacular.

También os dejo la versión original grabada por la agrupación Hortus Musicuus

Y una versión para violín y orquesta


Fuentes: