En mi vida como violinista aficionado y estudiante adulto he pasado años de práctica solitaria, demasiados para lo que debería ser una evolución sana en un músico, aunque sólo sea amateur. Es necesario tocar en compañía, y eso incluye no sólo tocar en una banda u orquesta leyendo tu partitura y siguiendo a un director, sino participar en proyectos no escritos en los que aportemos nuestras ideas, donde la música se cree entre todos, improvisando, ensayando, componiendo en base a un concepto musical.

Eso es a menudo difícil, por tiempo, por problemas logísticos, de organización, etc…, así que conviene buscar alternativas para desarrollar esa parte menos mecánica, esa dimensión más creativa, que haga que no sólo seamos meros reproductores de sonido, sino verdaderamente creadores de música.

Y hoy en día, como para tantas otras cosas, internet aporta algunas soluciones. La creación musical colaborativa vía web es un fenómeno muy interesante que, aunque no puede sustituir al contacto humano, a juntarse en la misma habitación o local, ofrece a los que tenemos poco tiempo u otros inconvenientes una opción muy útil para enriquecernos como músicos, extendiendo nuestro ámbito de actuación desde nuestra habitación al mundo entero.

Desde hace un tiempo he empezado a probar esta forma de ensanchar mis límites, de escapar de la rutina de la práctica repetitiva diaria sin objetivo, este modo de sortear la dificultad de tener un grupo musical propio en el que tocar, de enfrentar un reto que me motive y me haga intentar mejorar. Y lo cierto es que, si tenéis ya un nivel medio o medio avanzado, os lo recomiendo encarecidamente. Conseguiréis obtener los siguientes beneficios:

Beneficios que obtenemos al participar en proyectos colaborativos.

  • Participamos en muy diferentes tipos de música fuera del ámbito clásico, aprendemos qué características tiene ese estilo, qué sonido, qué detalles… nuestro mundo musical se abre.
  • Nos obliga a analizar las estructuras de las canciones, no sólo en sentido horizontal (melodía) sino en sentido vertical (armonía), para comprender cómo funciona, tonalidad, acordes, etc.
  • En la mayoría de los casos tenemos que convertirnos en arreglistas. Definir acompañamientos con contrapuntos, solos, acordes, efectos, etc. El ejercicio mental para imaginar y componer los arreglos además nos ayudará a entender la música.
  • Tenemos que buscar la perfección en la ejecución. Demasiado a menudo, cuando practicamos o tocamos por placer pasamos por alto muchos defectos e imperfecciones que al final nunca terminamos de solventar. Grabarnos hace que tengamos que buscar una afinación, un tempo, unas dinámicas perfectas, nos hace mejores violinistas. Al escucharnos nos damos cuenta asustados de cuántos defectos nos quedan por pulir. Esa necesidad de perfección nos hará mejores intérpretes.
  • Es un buen ejercicio para la improvisación. En contraposición a los puntos anteriores, en los que se prima el control, también debemos dejarnos llevar a la hora de buscar un acompañamiento que realmente aporte algo propio. Encontrar ese equilibrio entre expresión y perfección es lo más difícil. Pero si la música en la que estamos participando nos gusta realmente, terminaremos encontrando nuestra propia voz.
  • Contactarás con músicos de todo el mundo, que te aportarán también su experiencia y conocimientos.
  • No hay muchos violinistas (comparando con el número de guitarristas o cantantes por ejemplo), así que una buena aportación de un instrumento de cuerdas suele ser muy apreciada.

¿Cómo funciona?

La forma más normal es esta: un músico, profesional o aficionado, anuncia, en su propia web, o portal específico, que busca un instrumentista determinado que aporte ciertos arreglos o acompañamientos a un proyecto suyo. Lo habitual es que, una vez contactado con él, directamente o a través de alguna plataforma, el compositor proporcione la idea base pregrabada sobre la que trabajar y una serie de orientaciones. Con dicha base en nuestro ordenador, un programa de grabación tipo Logic, Pro Tools, GarageBand, etc… y un buen micro o pastilla, trabajamos en nuestra parte, grabamos el resultado y lo enviamos para recibir el feedback con cambios, ajustes, nuevos enfoques, etc., pudiéndose repetir así el proceso varias veces.

Antes, participar en proyectos de ese tipo era más una cuestión de casualidad, ahora hay plataformas, como kompoz.com o indabamusic (hay más, pero estas son las más desarrolladas), que ofrecen la base para poder participar en cientos de proyectos de todos los estilos y con todos los instrumentos que se te ocurran.

Cosas a tener en cuenta a la hora de participar en un proyecto colaborativo.

  • Colaborar creando música por internet requiere tener un nivel al menos intermedio o intermedio-alto; un nivel bajo nos limitaría a realizar aportaciones muy sencillas, un nivel alto generalmente convierte al intérprete en profesional y lo aleja de estos proyectos que habitualmente son sin ánimo de lucro.
  • Busca temas que te gusten y te inspiren. Si te gusta la idea de la canción, todo será mucho más fácil y agradable. Si no, puedes llegar a agobiarte y abandonarlo.
  • El equipo es importante. No sólo un violín decente, también un micro, o pastilla con previo, si no profesional, sí con un mínimo de calidad. Tener unas nociones de cómo grabar correctamente, cuidando que no haya sonido ambiente, haciendo pruebas con la distancia del micro, volumen, ajustes, efectos de chorus, reverb, etc. O no tenerlas y aprender sobre la marcha 😉
  • A veces el autor ya tiene una idea en la cabeza de lo que quiere para su música; otras busca ideas para completar algún fragmento de la canción que no termina de definirse. En el primer caso conviene ser riguroso con lo que espera el autor (a veces incluso aporta partitura). En el segundo, ser intuitivo, creativo, tener buen gusto y sobre todo “escuchar” qué pide la música, cómo podemos hacerla más interesante.
  • Hay que tener en cuenta siempre que tu participación no es para lucirte, sino para mejorar el tema, así que no hay por qué agobiarse o ofenderse si al final nuestra aportación es mutilada severamente, o incluso rechazada. A menudo un aporte discreto en el momento justo es más efectivo que un trepidante y vertiginoso solo que no tiene en cuenta al resto de los músicos. No estás pasando ningún examen ni prueba, ni tienes que demostrar nada a nadie. La canción en su conjunto es lo principal.

Y nada más, os dejo algunos proyectos de este tipo en los que he metido la nariz, algunos de ellos aún abiertos y sólo en “boceto”. A veces incluso no cumplo las propias recomendaciones que os acabo de escribir (sobre todo en lo referente a la perfección en la ejecución). En fin, incoherente que es uno…


 When She Dances

Ésta es una de las canciones que más me gustan de entre las que he participado en Kompoz. Steven solicitaba, entre otras cosas “un violinista cajún, con el corazón roto (equipo estándar)”. Como precisamente había empezado a probar cosas cajún (lo podéis ver en el artículo anterior) me atreví a proponerle algunas ideas. Realmente no me salió muy “cajún”, pero parece que le gustó bastante, aunque aún estamos dándole algunas vueltas.

When She Dances | Steven Gregory | Folk Americana | San Francisco, EE.UU.


Sobre el Olvido.

Hace un año me enteré de que un músico que me gusta mucho y al que sigo buscaba un violinista para su próximo proyecto (de hecho puso un anuncio en el foro de esta página). De aquella idea nació un tema en el que colabora mi violín. Nacho, el músico tras “Bosques de mi mente” me envió una base de piano y otros sonidos, y me sugirió que agregara arreglos de violín según mi propio criterio, y más tarde iríamos puliendo el trabajo. Lo cierto es que de lo que grabé prácticamente no tuve que repetir nada; Nacho extrajo todo lo que le gustaba y lo utilizó de forma inteligente a lo largo de este minimalista e íntimo tema dedicado a los viajes y el olvido. Curiosamente, ambos vivimos en Madrid, pero nunca nos hemos visto.
Desgraciadamente y por culpa de la piratería y el abuso, Bosques de mi mente ha abandonado hace poco su proyecto musical.
Sobre el Olvido | Bosques de mi mente | Minimalismo | Madrid


Walking Dreams

Dejon Hamann propuso este tema y lo dejó abierto para que se incorporasen ritmos, bajos y algunos arreglos de cuerdas que completasen el tono de ensueño que quería proporcionar a esta música, buscando como inspiración la música de Nick Drake. Esta fue mi aportación, incluyendo algunos sonidos distorsionados con muchos armónicos. No me preguntéis por qué a mí me salieron unos acompañamientos bastante blueseros. El tema aún no está cerrado.

Walking Dreams | Dejon Hamann | Folk Rock | Buffalo, EE.UU. |


Gone Away

Avi Rosenfeld es un tremendamente prolífico joven israelí que hace una música de estilos bastante variados, y con el que colaboré en este sugestivo “Gone Away”.

Gone Away | Avi Rosenfeld | Classic Rock  |  Israel


Otras experiencias de música colaborativa:

Playing for change.

Playing For Change es un movimiento creado para inspirar y conectar el mundo a través de la música. Sus vídeos colaborativos tienen miles de visitas en Youtube, en especial este primer experimento, la grabación del tema “Stand by me” por músicos callejeros de todo el mundo

“En 2005, mientras camina por las calles de Santa Mónica, en California, Mark Johnson escucha la voz de Roger Ridley cantando Stand By Me y decide, tocado por el alma de esta voz única, proponerle ser el primero músico en grabar una versión “alrededor del mundo” de esa canción. Roger aceptó la propuesta y cuando Mark volvió con su estudio y sus cámaras, le preguntó: “¿Por qué, con una voz como la suya, sigues cantando en las calles?” Roger dijo: “I’m in the Joy business” (Estoy en el negocio de la alegría), ” y toco en la calle para estar con la gente.” Desde ese día, el equipo de Playing For Change no ha dejado de viajar por el planeta para grabar y filmar músicos, creando canciones sin fronteras y una familia global.

El proceso de producción de la canciones alrededor del mundo nos llevó a realizar el sueño de juntar en un escenario a algunos de los músicos que conocimos durante nuestros viajes, con la creación de Playing For Change Band. Procedentes de diferentes países y culturas, la música les permite hablar el mismo idioma. PFC Band gira en todo el mundo, difundiendo un mensaje de esperanza y amor, y proporcionando una fusión musical única.”


La Sinfonía de Internet

El  14 de abril de 2009 se estrenó mundialmente la sinfonía del compositor Tan Du, “Internet Symphony, Eroica”, interpretada por una selección de miles y miles de vídeos de personas que se apuntaron al proyecto y grabaron y enviaron su instrumento respectivo. Tras una dura criba, se formó la Orquesta Sinfónica de Youtube, y éste fue el resultado:


Links:

Kompoz

Indabamusic

Playing for change

Sinfonía de Internet

Orquesta Sifónica de Youtube